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Madrid tiene 15.000 bares y restaurantes, uno por cada 211 habitantes

La mayor densidad de establecimientos de hostelería se concentra en los distritos de Centro, Chamberí y Salamanca

Vecinos 'inspectores' de bares y restaurantes

MARTA BELVER

Madrid IMANOL LUQUE

Madrid 22/08/2016 22:33

En Madrid resulta mucho más sencillo tomarse una caña acodado en una barra que abrir una cuenta bancaria o matricularse en una academia de idiomas. No hablamos de gustos ni de economía a escala doméstica, sino de una cuestión meramente numérica: en el término municipal más poblado de España hay un restaurante o un bar por cada 211 habitantes.

Según el censo del Ayuntamiento sobre actividades en locales abiertos, la capital cuenta con 14.989 negocios de servicios de comidas y de bebidas. Esta cifra, sólo superada por la de los 38.680 comercios existentes en la actualidad, cuadruplica ampliamente con el número de establecimientos relacionados con el ámbito educativo y los que se dedican a cuestiones financieras y de seguros.

La mayor densidad de bares y restaurantes de Madrid se localiza, como era previsible, en Centro. Los 132.644 residentes en el entorno de la Puerta del Sol tocan, aritméticamente, a una empresa de hostelería por cada 51 vecinos, aunque en la práctica se disputan los 2.576 espacios gastronómicos del distrito con los casi nueve millones de turistas que visitan anualmente la ciudad.

La proporción se ajusta más a la realidad demográfica en Chamberí y Salamanca, que ocupan el segundo y el tercer puesto en el ranking de negocios gastronómicos y espirituosos. La estadística refleja que en estas localizaciones con menor atractivo para el visitante foráneo hay 124 y 135 empadronados por cada local donde poder degustar unos callos o apurar un vermú de grifo.

En el otro extremo de la estadística se sitúan Vicálvaro, Villa de Vallecas y Hortaleza. Presuponiendo que la querencia por los bares y restaurantes en estos distritos fuera similar la del conjunto del municipio, reservar mesa para cenar o encontrar un hueco en una barra sería más complicado en ellos que en cualquier otro sitio (les corresponde un establecimiento hostelero para cada 406, 405 y 387 habitantes en sus respectivos límites geográficos).

La única forma de comparar estos datos del Ayuntamiento de Madrid, actualizados a 1 de enero de 2016, con los del resto de España es recurrir al Anuario Económico de La Caixa. Este prolijo estudio realizaba una exhaustiva comparativa anual de una serie de variables -incluida la de los negocios de comida y bebida-, si bien su última edición se publicó en 2013.

En este informe encabezaba la lista de mayor número bares y restaurantes por habitante el pueblo cacereño de Guadalupe, con seis locales donde comer o beber por cada 1.000 habitantes. Este particular podio lo completaban el municipio leridano de Alto Arán, donde se encuentra la estación de esquí de Baqueira Beret, y Benidorm, destino vacacional por excelencia de la costa alicantina.

El Anuario Económico de La Caixa, elaborado con datos de 2012, reflejaba también que las capitales de provincia con mayor densidad hostelera eran Salamanca, León y Tarragona, mientras que Madrid se situaba en el puesto 77 de la tabla de localidades con un censo superior al millar de personas. En estos cuatro años el número de residentes en la ribera del Manzanares ha descendido sensiblemente -de 3.215.633 a 3.165.883 según el padrón-, mientras que la actividad tras las barras ha aumentado notablemente si se comparan los 9.877 negocios del sector que contabilizaba la entidad financiera en su última edición con los 14.989 que figuran ahora en las estadísticas del Ayuntamiento que dirige Manuela Carmena.

Restricciones para nuevos negocios

La nómina de este tipo de locales ya no podrá ampliarse en varias zonas de la ciudad, no al menos mientras esté en vigor la consideración de Zona de Protección Acústica Especial (ZPAE). Esta figura administrativa que incluye una serie de restricciones, como el adelanto en el cierre de las terrazas, se aplica en el distrito Centro en su totalidad, en los bajos de Aurrerá (Moncloa-Aravaca) y en Azca y la avenida de Brasil (Tetuán), mientras el Gobierno de Ahora Madrid estudia su extensión a La Lonja (Moratalaz).

Dentro de estos ámbitos, en los lugares donde las mediciones realizadas por el anterior equipo del PP determinaron que el ruido era «alto» -como La Latina, Huertas y Malasaña-, está prohibida la implantación, ampliación o modificación de todo tipo de establecimientos de ocio. La única excepción son los restaurantes y bares sin espectáculos musicales, pero sólo si se ubican en edificios de uso exclusivo no residencial. 

 

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